Muchos piensan en la generación del 2004 como el inicio de la Segunda Edad de Oro de la Televisión. Aún así, han ido pasando los años y uno tras otro nos han ido dejando decepciones. Cada año hay excepciones y algunas series repuntan entre la mediocridad, pero hay una generación que destaca por tener un número inusual de series que destacan. Es la generación del 2009.
